Las relaciones humanas son tan complejas, hay tantos eventos en la memoria conciente e inconciente... que hace que la vida de las personas, cada una en particular, es un mundo único. Aunque tengamos vivencias parecidas siempre hay algo que nos hace diferentes. Pensamos diferente, y sentimos diferentes. Tenemos valores distintos unos de otros, no hablo de los valores absolutos, porque creo que hay fundamentos que no se pueden cambiar y salir bien. Hablo de cosas cotidianas que marcan o acentúan la diferencia que tenemos.
El amor de Dios nos une, nos transforma y crea un standar alto de comunión entre hermanos. Algunos lo entienden menos otros más. Algunos practican más otros menos. Algunos somos más egoístas que otros que se destacan por su generosidad.
Si el amor de Dios fuera entendido por todos de la misma manera, seríamos de mucha más bendición. Pero a veces tardamos más en aprender y reconocer este amor... lo que nos deja lejos de aportar, lejos de bendecir. Nos concentra en nuestras cosas que necesitamos o queremos, nos volvemos el centro y eso nos roba el gozo de dar y darnos a otros.
El amor en la descripción de Pablo es genial, todas las veces que lo menciona me confronta y me anima a crecer. "longitud, profundidad, anchura,altura" lo que conozco todavía no alcanza para este concepto tan grande. "Capaces de comprender" El antiguo perseguidor ha encontrado algo que lo desnudó en sus intereses supuestamente correctos y su celo implacable. El antiguo perseguidor es transformado en alguien que se gasta literalmente por dar a conocer a la persona fuente del único amor verdadero.
Este antiguo perseguidor, que detalla el amor como sufrido, bueno, sin envidia, libre de ego, humilde... lo hace desde la perspectiva real de alguien que ha experimentado este amor de parte de Dios y que está dispuesto a responder a el con su vida. Azotado y casi muerto, no renunció a su meta de llevar a Cristo más allá, dónde nadie hubiera llegado.
El amor práctico, cómo Jesús mostró, no es sencillo. Las relaciones son estropeadas por la falta de un amor verdadero. Padres e hijos son separados por la falta de una demostración genuina del amor, por el desconocimietno de esta necesidad básica. El amor hace que funcionen las relaciones, mata las enemistades y prospera los compromisos.
Creo en el amor, y en las relaciones santas. No soy fácil de relacionarme, tengo mis dificultades. Pero percibo que mientras más cerca paso del autor del amor, de la esencia misma. El camino se hace más transitable. Los prejuicios o malos entendidos son tan pejudiciales, y causan desastre en las relaciones. El amor verdadero cura, sana los efectos nocivos de esto y de otras cosas... como la murmuración...
Necesito más vida de amor, más cercanía con la fuente única. El maestro del amor, el autor del amor...
"toda la anchura, longitud, profundidad, altura" "y de conocer el amor de Cristo que excede a todo conocimiento"
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