jueves, 18 de julio de 2013

¡Te amo! Disfruto tu presencia,
tu toque, tu palabra y tus 
palabras. Tus consejos y
enseñanzas ¡Te amo!

¡Te admiro! Tu carácter pacífico, 
amable, que da mil oportunidades,
que cubre y perdona las ofensas,
que busca sin descanso a los 
que amas. ¡Te admiro!

¡Te necesito! Tu fortaleza en
mi interior, tu gracia en mis
palabras, tu sabiduría
en el diario vivir, tu consuelo
y sobre todo tu paz. ¡Te necesito!

¡Enséñame! los caminos tuyos,
tus formas, las ideas tuyas, tu
visión, la verdad que sostienes.
La humildad de Jesús ¡Enséñame!

Cuando todo esto acabe, el
mundo y todo lo que vemos,
quiero ir a tu presencia y seguir
disfrutando de Quien eres.
Pero mientras este mundo siga
y sea, quiero ser un fiel
reflejo de ti. ¡Ayúdame a lograrlo!

viernes, 10 de mayo de 2013

Niños, preciosos regalo!!!

No se el impacto que tiene una caricia a un niño

sediento de amor... tampoco conozco el impacto de la palabra amable y paciente al enseñarles. Pero se que existe un impacto y que está siendo usado por el Señor para revivir la esperanza rota, por la familia disfuncional. Dios está resucitando el ueño de vivir y de alcanzar metas.


Me acuerdo de Jesús tocando los niños y bendiciéndolos, me acuerdo del Señor defendiéndoles de los que no los comprendían, de los que querían apretarlos, que decían: "no molesten". Cuántas veces hoy se dice "sal de aqui", "cállate", "no te metas", no tienen derechos, no eres importante, tu opinión no cuenta. 

La frustración, rabia y amargura que provocan estas palabras será almacenado para su edad adulta, y saldrá cuando se enfrenten como adultos a otros niños, repitiendo el ciclo de dolor y desamparo. 

Necesitamos ministros de caricias puras, ministros de defensa contra la ola de violencia en la infancia. Necesitamos ministros de paz y consuelo a las familias...