viernes, 10 de mayo de 2013

Niños, preciosos regalo!!!

No se el impacto que tiene una caricia a un niño

sediento de amor... tampoco conozco el impacto de la palabra amable y paciente al enseñarles. Pero se que existe un impacto y que está siendo usado por el Señor para revivir la esperanza rota, por la familia disfuncional. Dios está resucitando el ueño de vivir y de alcanzar metas.


Me acuerdo de Jesús tocando los niños y bendiciéndolos, me acuerdo del Señor defendiéndoles de los que no los comprendían, de los que querían apretarlos, que decían: "no molesten". Cuántas veces hoy se dice "sal de aqui", "cállate", "no te metas", no tienen derechos, no eres importante, tu opinión no cuenta. 

La frustración, rabia y amargura que provocan estas palabras será almacenado para su edad adulta, y saldrá cuando se enfrenten como adultos a otros niños, repitiendo el ciclo de dolor y desamparo. 

Necesitamos ministros de caricias puras, ministros de defensa contra la ola de violencia en la infancia. Necesitamos ministros de paz y consuelo a las familias...