¡Te amo! Disfruto tu presencia,
tu toque, tu palabra y tus
palabras. Tus consejos y
enseñanzas ¡Te amo!
¡Te admiro! Tu carácter pacífico,
amable, que da mil oportunidades,
que cubre y perdona las ofensas,
que busca sin descanso a los
que amas. ¡Te admiro!
¡Te necesito! Tu fortaleza en
mi interior, tu gracia en mis
palabras, tu sabiduría
en el diario vivir, tu consuelo
y sobre todo tu paz. ¡Te necesito!
¡Enséñame! los caminos tuyos,
tus formas, las ideas tuyas, tu
visión, la verdad que sostienes.
La humildad de Jesús ¡Enséñame!
Cuando todo esto acabe, el
mundo y todo lo que vemos,
quiero ir a tu presencia y seguir
disfrutando de Quien eres.
Pero mientras este mundo siga
y sea, quiero ser un fiel
reflejo de ti. ¡Ayúdame a lograrlo!